SIENTO MIEDO

Hoy ha aparecido en mi dormitorio un cuerpo extraño. Se encontraba sobre la cama, sin poder precisar exactamente porque al advertir su presencia apagué la luz con una reacción de sorpresa y de miedo a la vez. Si, puedes pensar que fue una reacción infantil pero le hubiera pasado a cualquiera. Un sudor frío me cubrió el cuerpo y sentí que un olor especial había tomado la habitación, no se si de azufre pero sí algo especial, muy especial….quizás incienso…

Me encontré paralizado y sin saber qué hacer. Yo solo y a oscuras, y aquello estaba moviéndose pero sin hacer excesivo ruido. Notaba, sí, como un murmullo interno, yo diría que una queja, no se si un sollozo…. Intenté serenarme, hice acopio de sangre fría y puse mi espalda contra la pared junto a la puerta a fin de no obstaculizar ésta, por si el objeto extraño le diera por salir disparado no perturbar su salida…..

Ya algo repuesto y no sin estar mi cuerpo en plena tensión puse oido y contuve la respiración. Los segundos transcurrían lentamente y el tiempo se hacía eterno. Sí, oí como del cuerpo salía una voz como pastosa, poco clara, que decía de forma entrecortada…..”si-mu-lación” – – – -”di-fe-ri-do” y de pronto calló; un silencio inquietante se produjo pero casi al instante una especie de sollozo como de alma que pena en el infierno me puso al borde del pánico. Controlé el grito de horror que se me escapaba de la garganta. Sí… era ella…!

Era ella, sin duda….. Repetía la voz bajo un sollozo atormentado: “co-mo__si___fue-ra…”, sii sii mu la cion, di fe ri do….” y luego se producía nuevamente el silencio… Llegué a notar su voz como familiar, y mi mente buscó desesperadamente reconocerla pese al olor infernal que aquello despedía …. ¡Era Cospedal!, si …¡era ella misma!…. ¡era La Cospe…! Por un instante quise huir pero me hallaba contra la pared y no pude hacer otra cosa que quedarme allí quieto … no fuera a recibir un ataque imprevisto del bicho atormentado.

No se el tiempo que transcurrió pero volvía nuevamente con la murga de “co mo si fuera….” “di fe r i doooo” “di fe ri doooo” “si mu la cion, on, on, ooon” pero estaba vez se oía más claramente. Era como un alma en pena, como esas voces que a veces se captan en los lugares sombríos… Me encontraba sin respiración, el aire se hacía cada vez más espeso y a punto de desmayarme cogí fuerzas para acercarme hasta la puerta y abrirla con un movimiento decidido dejando atrás aquella aparición que todavía ahora perturba mi ánimo, completamente abatido.

Antes nunca creí en las apariciones. Ahora no tengo la menor duda de que sufrí una aparición real y cierta. La Cospedal, no se por qué razón, La Maligna, visitó mi habitación y quiso poseer mi lecho. No se si era un conjuro o simplemente penaba una maldición pero su voz era atormentada. Cuando volví a mi habitación era ya de día. No me atrevía a hacerlo sin estar el sol de fuera. Ya sabes, la luz asusta al demonio y a los espíritus infernales. Había quedado en ella un olor pastoso azufrado que impedía el respirar…. y sobre la colcha -me quedé vivamente impresionado- quedaban trazas de carbón y un requero de pintura roja, como de sangre, con unos caracteres convulsos y maléficos…. Me fijé y leí con atención: “B A R C….” después ya era ilegible.

Se que no ha sido una alucinación, pero nadie me va a creer. Estoy seguro de que tu si me crees y sabes que no miento. Cospedal me ha elegido, pero no se para qué. Me inquieta que haya querido tomar mi cuerpo para apoderarse de mi mente y hacerme del PP. o, aun peor, utilizar mi voz o mi imágen para introducirse en el aposento de La Aguirre y amenazarla con el fuego eterno… No lo se pero siento miedo, me veo una noche de estas transportado a una sala de oratorio del OPUS, me veo azotado con cíngulos de sacristía o rociado con agua bendita mientras el portavoz de la conferencia episcopal me lanza sonrisas provocadoras….

Me inquietan estos recuerdos que no me dejan vivir. -¿Por qué a mi? -¿Por qué? ¿Por qué la Cospedal se ha fijado en mi?. Ya no he vuelto a mi habitación. Seguramente cambiaré de casa. Me ha cambiado la vida. Siento miedo. ¿puedes hacer algo por mi?.

Paco Albert

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Acerca de Daniel Comin

Trabajando para conseguir recuperar los derechos perdidos No siempre tengo razón, pero cuando la tengo, la tengo
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