El verdadero origen del Valenciano

Hay muchos estudiosos embarcados en la polémica de si el valenciano proviene del catalán, o es un idioma único, o lo que sea. La realidad es bien diferente.

nuestro protagonista haciendo unos palillos para después de comer

nuestro protagonista haciendo unos palillos para después de comer

Hace muchos, muchos años, en un reino muy lejano vivía un joven príncipe, que a más datos era bilbaíno. Sus orígenes se remontaban a miles de años atrás, siendo una de las familias bilbaínas de más rancio abolengo. Como buenos bilbaínos iniciaron su linaje en lo que hoy conocemos como Suecia, que es aproximadamente las afueras de Bilbao. Viendo que Suecia les quedaba ya muy pasado Neguri, pues decidieron instalarse en pleno centro del Bilbao, lo que se conoce en la actualidad como el centro del mundo.

Nuestro joven príncipe, ávido de aventuras y conquistas, partió hacia el sur, llegando a lo que en aquel entonces se consideraba Aragón, hoy ya todo el mundo sabe que es también la periferia de Bilbao, siendo Zaragoza su barrio más celebre. Llegados a ese punto, el joven príncipe decidió que esas tierras le gustaban y las reclamó para sí. Este acto molestó soberanamente a los señores del lugar, de tal forma que se pusieron muy violentos y groseros, ante lo cual, nuestro joven príncipe exclamó -¡Ahí va la ostia pués!- y la emprendió a tortazos con el personal, y como todo el mundo sabe, jamás enfades a un buen pelotari porque la ostia te va a dejar tonto del todo.

Menuda ostia te vas a llevar

Menuda ostia te vas a llevar

Superados estos incidentes, nuestro joven príncipe se convirtió en Rey y decidió ir a conocer sus dominios, entre ellos estaban Barcelona y Valencia, entre medias había un par de ciudades más, pero no las nombran las crónicas. Al llegar a Barcelona, el noble del lugar, un tal Conde o algo así, y que tenía pinta de bruto por sus orígenes francos, (no sabemos si realmente hay una conexión con El Ferrol y un Franco posterior), se puso en el mismo plan que los nobles de Zaragoza. Y empezó a decir tonterías. Ante lo cual nuestro joven príncipe dijo -¡los de Barcelona cuando habláis parece que rompáis nueces¡-, y el señor Conde (también conocido por Mario por sus amigos) respondió en tono iracundo -¡Nou crec, nou crec!-, y el joven príncipe le dio un mamporrazo de los de ganar partida con mano abierta. Y alguien dijo, ¡lo ha senyalado!, y que dado el carácter ahorrador de nuestro príncipe el mismo dijo -¡Sí, le arregle el seny!-, dejando claro quien mandaba en Barcelona y sometiendo a los catalanes de aquel entonces, incluso a uno que decía ser familia del rey Arturo, y que no paraba de decir, dale Más, dale Más..

Nuestro joven príncipe, en su deambular por sus tierras llegó a Valencia, donde en aquel entonces gobernaba con mano de hierro una dama de la familia de los Borgia, a la sazón un grupo de mucho cuidado. Al llegar nuestro joven príncipe a la ciudad amurrallada, asomó la cabeza la gobernanta del lugar y empezó a farfullar en un idioma totalmente incomprensible para nuestro joven príncipe, ante lo cual y dado el calor del día, nuestro pincipe, intentando adecuar su discurso a las palabras ininteligibles de la gobernanta del lugar dijo -Buenas, aquí fa mucho caloret, ¿mayormente me abre la puerta?-, pero la gobernanta, que estaba roja de ira por aquella desfachatez llamó a su capitán, el famoso caballero Gin del Toníc, quien salió a librar batalla contra nuestro joven príncipe.

Por motivos que los cronistas de la época no han aclarado, el caballero y su fiel escudero, además Abad de la iglesia, entablaron conversación previa al combate para establecer las normas del lance. Pero hablaban tanto y tan rápido que nuestro príncipe decía -¡Callaos, callaos¡- peo no parecían atender, ante la ira del príncipe, el caloret y la deshidratación, cuando intentó decir un último callaos, la voz se le quebró y su voz sonó como un ¡Collons!, y tanto Gin del Toníc como el Abad, callaron en el acto, y viendo la determinación del príncipe decidieron sumarse a su bando, ante lo cual, la gobernanta, roja cual tomate, cayó desvanecida en el acto, mientras la multitud gritaba y el principe intentó poner orden diciendo -¡Collons, ferme cas!- y así acabó la historia.

Y de ahí, nació lo que hoy se llama catalán y valenciano, que no es otra cosa que un simple dialecto del Euskera, que como todo el mundo sabe es el primer idioma de la Tierra y el más hablado en el mundo mundial.

Firmado: Uno de Bilbao

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Acerca de Daniel Comin

Trabajando para conseguir recuperar los derechos perdidos No siempre tengo razón, pero cuando la tengo, la tengo
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Una respuesta a El verdadero origen del Valenciano

  1. anxova dijo:

    No estoy de acuerdo. El primer idioma es el gondwanés, que modernamente se llama gallego.

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